El ex presidente fue internado este domingo en el Sanatorio de los Arcos, de la Ciudad de Buenos Aires, en donde se lo sometió a una intervención quirúrgica en la arteria carótida. La presidenta Cristina Fernández llegó al sanatorio a los pocos minutos, para acompañar a su marido.
La intervención quirúrgica duró poco más de una hora, y terminó con éxito, según las primeras informaciones, con la remoción de una placa ulcerada de la carótida derecha.
“Néstor Carlos Kirchner presentó en el día de la fecha, durante la mañana, un cuadro clínico causado por una patología de su arteria carótida derecha que requiere tratamiento quirúrgico. Por tal motivo será intervenido en el día de hoy”, indicó según el medio unparte médico oficial, suministrado por el doctor Marcelo Ballesteros, subdirector de la Unidad Médica Presidencial.
Según trascendió, Kirchner había sentido un brazo y las piernas adormecidas este domingo a la mañana, y al poco rato se decidió internarlo tras la constatación de que sufría la obstrucción de la arteria carótida, y ante la eventualidad -algunos después lo dieron ya como un hecho- de un accidente cerebro-vascular.
La patología ha sido común a los políticos argentinos de los últimos años. Carlos Menem fue operado de una obstrucción en la carótida, lo mismo que Fernando De la Rúa. En el caso de los políticos regionales, Jorge Sobisch fue intervenido también de una afección similar, durante el ejercicio de uno de sus mandatos.